EMPRENDIMIENTO

Pecados Capitales Del Emprendedor

Pecados Capitales Del Emprendedor; Con las fiestas de final de año y las vacaciones de clientes del servicio y empleados, tenemos más tiempo para meditar sobre de qué forma nos ha ido en los últimos doce meses y, sobre todo, sobre de qué manera hacemos las cosas.

Como emprendedores, jamás estamos libres de cometer fallos y caer en faltas que pueden dañar al negocio, y asimismo nuestras relaciones laborales y personales. Y es esencial que estemos siendo conscientes de cuáles son.

Pecados Capitales Del Emprendedor

En la religión católica, que festeja la Navidad, hay una creencia realmente fuerte en los llamados “7 pecados capitales”. Se trata de aquellos hábitos perjudiciales que ofenden a Dios, mas que sobre todo nos distancian del bien. En el artículo, aplicamos estos 7 pecados a la vida del emprendedor, para asistirnos a meditar desde una perspectiva diferente sobre aquellos “vicios” que nos están distanciando del éxito.

La vagancia

Para un emprendedor, este pecado capital es homónimo de mediocridad. Y puede reflejarse en ciertas prácticas bastante comunes, como la procrastinación, que nos lleva a dejar siempre y en todo momento para otro instante lo que podríamos solucionar ahora. Los empresarios perezosos son asimismo aquellos que no actúan en forma inmediata frente a un inconveniente o bien amenaza, y solo reaccionan cuando las cosas se han salido de control.

La soberbia

Si hay algo que jamás puede faltarte a un emprendedor con ambición de medrar es humildad. Humildad para comprender que siempre y en toda circunstancia va a haber alguien que puede hacerlo mejor que . Humildad para poner siempre y en todo momento al cliente del servicio primeramente. Humildad para estar siempre y en toda circunstancia atento a los cambios del mercado. Humildad para oír a sus asociados, inversores y guías. Humildad para comprender que siempre y en todo momento, mas siempre y en todo momento, precisará de ayuda o bien un consejo.

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La ira

Cuando eres tu jefe, debes trabajar durísimo todos y cada uno de los días, atender diferentes labores al unísono, oír las protestas de clientes del servicio y empleados, y estar siempre y en toda circunstancia listo para solucionar inconvenientes. Y es muy normal que, en ocasiones, las cosas te superen. Lo que no puedes dejarte es explotar y dejarte dominar por el enfurezco y la frustración. Y mucho menos, descargar tus sentimientos negativos en tu equipo o bien en un consumidor que justo pasó por tu local.

La gula

La gula busca la satisfacción veloz, y en los negocios el alimento es sustituida por el dinero, las ventas veloces o bien un número grande de clientes del servicio poco significativos. Esto es, cuando hay gula el emprendedor no tiene disciplina y no está presto a sacrificar nada, ni tan siquiera por una prosperidad firme y en un largo plazo. Y de ahí que, frente a los primeros obstáculos, es el primero en “tirar la toalla” y regresar de manera rápida a la busca de un empleo seguro y un sueldo.

La avaricia

El emprendedor más triunfantes es el que comparte. Y no solamente se trata de aquel que, por su anhelo de riqueza, desea todo el dinero para él. Los empresarios avariciosos son asimismo aquellos que no comparten sus conocimientos ni experiencia, por el miedo de que alguien pueda hurtarles alguna ocasión. Aquellos que, frente a la petición de un simple contacto, siempre y en todo momento te afirmarán que no tienen el celular a la mano o bien que sencillamente perdieron ese dato.

La envidia

Equipararse con el resto es una conducta humana, que se sosten en la necesidad de aprobación que sentimos (no importa si somos seguros o bien inseguros). El inconveniente es cuando se transforma en envidia, y nos sentimos frustrados, inferiores y también inútiles de conseguir nuestros objetivos. El camino de cada emprendedor es único, y es esencial que aprendas 2 cosas: que hay sitio para todos, y que siempre y en todo momento debes sostenerte enfocado en lo que estás edificando.

La lascivia

En los negocios, este pecado se traduce como el deseo desaforado por lo material. Y puede llevarte a una visión equivocada de lo que significa emprender: por poner un ejemplo, volverte millonario en escaso tiempo, o bien sacrificar el valor que das a tus clientes del servicio por las ventajas económicos que puedes conseguir. Por contra, los casos de negocios más triunfantes se identifican por la visión de largo plazo de su creador, y una actitud más realista en lo que se refiere al desarrollo y rentabilidad de la operación.

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¿Has caído en alguno de estos pecados?

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